miércoles, 31 de diciembre de 2014

lunes, 29 de diciembre de 2014

Una razón


Las personas llegan a nuestras vidas por una razón, una estación o para toda la vida.
Cuando te des cuenta de cuál es, vas a saber qué hacer con cada uno y la transición será más fácil
UNA RAZÓN:
Cuando una persona llega a tu vida por una RAZÓN, es para cumplir con algún deseo o necesidad que tengas o hayas expresado.
Llega para ayudarte a atravesar una dificultad, para ser tu guía y soporte, ya sea tanto físico, mental o espiritual.
Pareciera ser alguien que lo envió algo divino ¡Y lo es!
Es por esa razón que lo necesitas y él llega.
Después, sin que nada malo suceda o sin que ocurra ningún inconveniente específico, esta persona hace o dice algo para que la relación no continúe y se rompa.
A veces se muere, o se aleja, y a veces hace algo para que tú te alejes.
Lo que debes entender es que tu necesidad fue satisfecha, tu deseo se cumplió, su trabajo está hecho.
La súplica que pediste fue escuchada y cumplida, y ahora es tiempo de seguir adelante.
UNA ESTACIÓN
Cuando una persona llega a tu vida por una ESTACIÓN, es para compartir, crecer y aprender.
Esa persona puede traerte un período de paz, o simplemente hacerte divertir.
Él debe enseñarte algo que nunca hubieras aprendido, ni hecho.
Generalmente te brindará un tiempo de gran diversión.
Créelo ¡es verdad! Pero solo por un tiempo.
PARA TODA LA VIDA
Las relaciones de POR VIDA enseñan lecciones de vida.
Cosas que debes establecer para crecer con una sólida base emocional.

Tu trabajo es aceptar la lección, querer a esa persona, y usar eso que aprendiste en todos los ámbitos de la vida.

Se dice que el amor es ciego, pero la amistad nos hace ver...
 
 

sábado, 29 de noviembre de 2014

Ser obsesivo compulsivo


Nunca había hablado, mucho menos escrito sobre lo que es vivir siendo obsesivo compulsivo, porque creía que al hacerlo le estaría dando una invitación permanente en mi vida. Sin embargo es inevitable aceptar que aunque lucho por evadirlo día a día es parte de mí.
Dicen que el responsable es un neurotransmisor denominado serotonina el cual es el mismo que se segrega cuando estás enamorado. La psicóloga (a la que he ido solo una vez en la vida) comenta que no es casualidad que haya empeorado en los últimos años. Cursi o no, no es fácil de sobrellevar la angustia y ansiedad que esto conlleva, es cansado y da pie a que te vean como una loca llena de rituales sin autocontrol.
El TOC es un desorden de ansiedad, ¿y qué es la ansiedad? Es tener angustia y miedo ante una serie de cosas que hoy no enumeraré.
Vivir con ansiedad es como tener a un amigo incomodo en tu mente al que sin pensarlo correrías a gritos, pero las cosas no son tan sencillas y menos cuando se tratan de temas de la mente.
Tener ansiedad (dicen) es resultado de exceso de futuro, lo que juega un papel súper importante en como respondes ante las incertidumbres. Y como yo siempre intento justificar todo lo que no me cae del todo bien, a veces veo a la ansiedad como esa vocecita amiga que me dice “esto que estás haciendo no es lo que quieres”, “eso que aceptaste de terceros en realidad no es lo que buscas”, “seguir por ese camino no te va llevar a nada bueno”, “no seas amiga de aquella”, “sé vulnerable”, “grita lo que necesitas”, “pide perdón”, “dile que aún te duele”, “se vulnerable”. Y sí, qué flojera, qué cansado, pero es parte del paquete y como todo en la vida al final será un reto más por superar. 

sábado, 25 de octubre de 2014

Japón



Lo más lejos que he viajado en mi vida, o por lo menos en perspectiva, porque desde México las horas son las mismas que a Europa, pero en el alma se siente a años luz de distancia. Es un país increíble, lleno de orden y civilidad, básicamente al día 5 aún no sabía lo que le ofendía a los locales, que cabe decir es bastante, comprobado por mi método denominado prueba y error.
Nada mas llegar, me recibió con un tifón, cosa usual en una isla donde pasa de todo y se soluciona como si nada. Pasé 4 horas en un metro recién aterrizada, maleta en mano e ilusión por ver mundo a tope. Así de golpe comenzó la aventura y la conciencia de lo que sería ser analfabeta en este planeta. Pues ahí, encerrada en un tren, alarmada por no entender los avisos de emergencia, ni mucho menos la nulísima expresión de la gente con la que compartía el inconveniente, empezó todo. Lo sé, seguro que en ese momento, me veía tan exagerada ante el hecho, cual Sofía Vergara en Modern Family.
Me llamó mucho la atención que la gente no te mira a los ojos, a cabo de leer que es de mala educación, pues he decir que seguro ofendí a más de uno en ese tren donde no tenía mucho más a donde voltear. La verdad es que a los mexicanos eso de mirar al otro se nos da mucho, pero ahí nada, ahí el autoestima alta chica que nadie te gritará –sabrosa- ni te volteará a ver... tú sabes, vives en México.
En los restaurants, bares, hoteles, calles, baños, you name it, se hace el típico saludo japonés, la verdad terminas un tanto agotado de agachar el cuello ya que estoy segura lo hice incluso en las ocasiones que no era necesario, pero mejor ser educada de más. Yo pues casual, leve inclinación como diciendo, mira soy occidental, give me a break, lo estoy intentando, pero eso sí mi acompañante cual samurai en pelea sagrada, lo que causo la risa sutil de más de uno. Soy muy lindos y educados de verdad que sí. Hay tanto que aprenderles.
Y pues no, no vi comida viva, ni expendios de lencería usada, pero el país de por si es una experiencia en todos los sentidos, creo que la falta de comunicación es lo más duro, incluso mi viajadísimo compañero se sentía agobiado, ni la experiencia de 5 continentes por lo visto, te preparan para ni siquiera poder pedir una cerveza en forma, básicamente comíamos apuntando con el dedo y rogando a Dios, nos gustara el platillo.
La comida es otra historia, desde Tokio a Hiroshima siempre los alimentos me gustaron y aunque uno diga que va ser extremo probándolo todo, la verdad es que si acudí algunas veces a una que otra comida -occidental-, que ya tiene su bizarres en si misma, en ningún lado te salvas ya les digo. De la gastronomía, lo que más me impresiono fue el pescado, del cual no soy fan, es increíble pero no sabe a mar, ya saben ese saborcito diría mi madrina a chuquio, no existe, es como mantequilla que se derrite en la boca y se mezcla con el arroz de manera impresionante, como todo lo que los 5 sentidos reciben en lo que llamo el país elegante de Asía.

martes, 30 de septiembre de 2014

Te imagino

Te imagino evolucionando en un racimo, así creciendo en forma de uva para migrar en vino, con el fin último de entrar en nuestros cuerpos una hora cualquiera, en una cena ordinaria, en una fecha en que como hoy no te extrañemos tanto, en un día tan cotidiano en el cual seguro no será tu cumpleaños

martes, 23 de septiembre de 2014

Se que por las noches mi abuelo habla con mi abuela hace un año fallecida contándole su dia; y esa, y esa si que es la historia de amor más triste que he escuchado en mi vida.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Ciclos


Siempre he estado yo, aquí conmigo, entre ellos, con tanta gente y sola. Siempre aquí soñadora y siempre allá pidiendo aprobación, siempre empezando llena de anhelos otra vez, otra vez y otra vez como un ciclo. Otra vez yo luchando, otra vez yo ganándome el mundo para perderlo todo de repente en una mala mano de cartas.

miércoles, 13 de agosto de 2014

The loneliness of being sane.


 
No tener miedo… o solo tener miedo cuando es la respuesta correcta.

No llorar si no es adecuado, no llorar si eso que lastima no lo amerita.

No cantar ni bailar en lugares públicos.

No escribir metáforas que la gente pueda mal interpretar.

No celar. Es de intensos.

No quejarse.

No esperar, de nadie, nada nunca.

No ser frontal, no dar respuestas, no ser negativo, no ser tú.

Ser una persona “de una sola pieza”

No, no soy yo.

 

miércoles, 12 de marzo de 2014


Va quedando en el pasado
la vida aquella que existía
y va florenciendo un templo de palabras y sueños,
un templo de esperanza y valentía
donde a veces me siento con miedo
y otras me quedo callada
pensando en lo maravilloso del destino
que nos ha llevado hasta donde estamos
y donde no hay un camino que nos enseñe el retorno
a eso que un día fuimos.