miércoles, 13 de agosto de 2014

The loneliness of being sane.


 
No tener miedo… o solo tener miedo cuando es la respuesta correcta.

No llorar si no es adecuado, no llorar si eso que lastima no lo amerita.

No cantar ni bailar en lugares públicos.

No escribir metáforas que la gente pueda mal interpretar.

No celar. Es de intensos.

No quejarse.

No esperar, de nadie, nada nunca.

No ser frontal, no dar respuestas, no ser negativo, no ser tú.

Ser una persona “de una sola pieza”

No, no soy yo.

 

miércoles, 12 de marzo de 2014


Va quedando en el pasado
la vida aquella que existía
y va florenciendo un templo de palabras y sueños,
un templo de esperanza y valentía
donde a veces me siento con miedo
y otras me quedo callada
pensando en lo maravilloso del destino
que nos ha llevado hasta donde estamos
y donde no hay un camino que nos enseñe el retorno
a eso que un día fuimos. 

lunes, 25 de marzo de 2013


¿Qué le pasará a la gente? Parece que sólo quieren lo que ya no tienen, o lo que ya no pueden tener, decía Echenique y en alguna frase famosa Neruda, y ahí nos vamos llenos de inseguridades, deseando lo del otro, lo imposible, lo que creemos es nuestro, lo que imaginamos será, lo que en recuerdos resulta selectivamente mejor, mientras intentamos quitarnos miedos generados por pasadas exeperiencias con agua y con jabón. 

jueves, 14 de marzo de 2013


Siempre creyéndose tan urbana, tan perturbada con el tercermundismo, todo en ella tiene un tono tan exclamatorio... y sin embargo se le ve buscando el mar y todas esas cosas espontáneas y mágicas que no se hablan fuera de la adolescencia, porque fuera de ella no hay pretextos. 

Seres sorprendentemente aterrizados.



Deben ser sorprendentes las personas que estudiaron carreras relativas a la astronomía. Me las imagino sabias, prudentes y consientes de lo pequeños que son ante su entorno.
Magnánimos nunca, pues como podrían girar solo sobre el eje de su propia vida, como lo hacemos tantos, sabiéndose tan materia, tan susceptibles, tan... quiero suponer ajenos de los elementos culturales construidos alrededor de ese instante previo a la muerte. Tan simplemente humanos. 
Deben ser maravillosos, siempre mirando al espacio, pero con el alma y los pies tan puestos sobre la tierra. 

miércoles, 27 de febrero de 2013

martes, 26 de febrero de 2013


Las percepciones, poco a poco, lo va a arruinar todo.
Esas palabras que andan esparciendo opiniones,
Poco a poco, acabaran con el mundo.
Los delirios, el ego, la importancia de importar;
Toda esta demencia humana, poco a poco, nos va alejar cada vez más. 

Con el tiempo...


Con el tiempo he ido entendido que nadie es tan bueno ni nadie es tan malo; que uno en realidad se enamora de las virtudes y de las imperfecciones que uno quiere ver tan perfectas. Que por lo menos yo, estoy llena de matices.

Ni soy estable, ni soy tan vulnerable, simplemente sigo fascinándome de todo, a la vez que intento que el mundo no me duela tanto, tras un sistemático fallo de no poder manejar las hormonas, ignorar a la prensa ni a el panorama con su contrastante tercermundista dinamismo.

Y aunque lloro un montón, sigo guardando el control ante esas situaciones que te pegan en el corazón un noche de cualquier hora ordinaria. Mi primer muerte cercana me ha recalcado que el verdadero dolor no lo llevo nunca en lo público, ni mucho menos en lo alto.

Acepto que mi peor enemigo es ese sentimiento reiterativo de discontinuidad que me ha llevado a un desgaste mental y permanente  de siempre querer amar con lo que  el otro creo espera de mí.  Hay un miedo crónico que me empuja a cuidar el detalle y el mimo de lo que he aprendido nunca se debe de dar por sentado.

Obsesiva continuo pisando hojas que se encuentran en las calles, en los parques y en las aceras de esta ciudad mutante. Hace poco verbalicé que tengo una metodología y haberla confesado sin ser juzgada me ha hecho sentir tan aceptada como querida.

Puedo decir que tengo ambiciones; pero que dudo de mi vocaciones. Que amo el hacer, las aventuras, conocer gente nueva, pero también que amo la ociosidad y el sueño que se desactiva con una sutil luz del día que pega en el cuerpo, cuerpo que hace 4 meses alimento sin azúcar, adelgaza sin pedírselo y al cual aún no me atrevo a darle medicamentos si en Internet descubro que en algún país están prohibidos.

Trabajo, mis oficinas son increíbles, dignas de una película que cuando yo tenía 15 años pensaba protagonizaba alguien que según yo era lo suficientemente grande para tener 27.

Con los días he entendido que por algo escoge ciertos caminos la vida, que se puede perder todo pero nunca la lección, que tu pareja es tu mayor espejo y que lo bello está en lo cotidiano a la vez que lo cotidiano sin los detalles puede resultar en algo sumamente traicionero.

Odio que no me conozcan y me juzguen, a lo mejor por ello guardo con tanto aprecio a quien llegándome a conocer me ama tanto. Soy una eterna agradecida y esa creo es mi mayor virtud. 

Despierto todos los días buscando el rumbo y todas la noches dando las gracias. Tengo el cabello cada vez mejor cuidado e intento que en mi exterior se vea el sutil cariño con el que voy aprendiendo a bordar lo interno. 

No me puedo denominar esposa, emprendedora, restaurantera, mamá, psicóloga, periodista, maestra, cantante y/o actriz, pero me siento orgullosa de querer ser todo y nada. De mutar, buscar y aprender a disfrutar sabores nuevos.

Entiendo que para algunos puedo llegar a ser muy trasparente y para otros simplemente incomprensible, pero también sé que desde la simpleza vemos a los otros, a esos otros llenos de virtudes y de defectos, que comprueban que nadie es terrible, ni nadie es perfecto. 

jueves, 28 de junio de 2012

Yo no nací sin causa.



Con miedo a sonar estúpidamente idealista, la verdad es que nunca me había sentido tan orgullosa de mi país, tan viva socialmente, tan acompañada intelectualmente, tan identificada con un grupo que ha despertado, que recuerda, motiva y dice basta.
Yo que veo oportunidades en varios niveles de ganar los partidos punteros, que he trabajado en el medio más importante de México, hoy confieso estoy cansada, algo así como vacunada del individualismo electorero.
Soy de la idea de que son fechas de dejar de ver por los intereses propios, de pensar en el colectivo y más allá del egocentrismo. Porque yo soy tú, yo soy mi compañero de vida, soy ese mexicano de salario mínimo, soy ese extranjero en paro, soy el de a lado que por su edad no encuentra trabajo y soy lo que a diario me rodea. Seamos todos, seamos uno, cambiemos las cosas desde aquí, desde nosotros. 

jueves, 14 de junio de 2012

Ciudad



Te intuyo, 23 años después de experimentarte cotidiana, como una ciudad que mantiene a flote a los suyos, a ellos y a los prestados. Protectora y por lo tanto mujer. De apariencia andrógina, pero de esencia débil, cual característica de quien forja sus cimientos a voluntad de las aspiraciones ajenas y se va protegiendo bajo el disfraz de la altanería. Porque tus cicatrices lo delatan y tus brazos que casi todo lo arropan lo comprueban. Misteriosa, versátil y plural, sospecho me encantas.

viernes, 30 de marzo de 2012

Yo no sé si llegó por una razón, por una estación o para toda la vida. Lo que sí sé es que está aquí para cambiarme el rumbo, para dejarme crecer y hacerme entender que lo vivido, experimentado y sufrido, hoy me ha dado la oportunidad de reconocer y valorar lo que en este momento está en mis manos. Y lo que hoy puedo decir está en mis manos, no es más que la posibilidad de aprender del camino y de cada persona que se acerca a mi vida. Y es que es inútil continuar dándole vueltas a lo que me espera, continuar culpándome por decisiones ajenas, seguir recordando que en algún momento fui la victima o aceptar circunstancias dañinas por miedo a una inexistente soledad absoluta. Prefiero y así lo elegiré en cada momento, tomar las cosas como una serie de pistas que trazan una línea, una que no puedo, ni quiero adivinar. Hoy no tengo claro el proyecto, pero sé que mi espíritu va creciendo, mutando y aceptando que de lo único que se puede estar seguro, es de que todo cambia, que todo se acomoda y de que ese saber, más allá de las circunstancias, me hace sentir absolutamente poderosa.

jueves, 2 de febrero de 2012

Capítulo I

Es increíblemente irónico como a veces la vida –aparentemente- más acomodada es tan mala consejera. Y es que ahora en medio de tiliches que guardan más polvo que recuerdos, particularmente lo noto. Yo, amiga del lysol, amante fiel del febreze, dueña de muy pocas certezas y de ningún techo que al día de hoy pueda decir es mío, vengo a encontrarme, en contra de todas las enseñanzas, en medio del caos, con una sonrisa tontona. Una que delata que por más miedos que se adquieran con la edad, siempre disfrutaré de los nuevos planes, como hiciera en su momento y como estoy segura haré muchas veces más.

Continuará…

jueves, 8 de diciembre de 2011


Para todos he sido tantas, que según mi juicio, no he sido ninguna. Y es que tampoco había tenido ganas de explicarme, ni mucho menos de dar a la cara las 72 fe de erratas. Porque soy tan tú que me lees, soy tan ella que me cree saber, tan él que me tiene por las noches y tan ellos que me mal recuerdan. Que al final del día tan sólo yo me sé. Porque cualquiera, quiero creer, puede ver que es más complicado que los egos y muchos más complejo que los juicios.

Soy eso que creo, eso que quiero, eso que lloro, eso que toco, eso que pienso, eso que sueño, eso que temo, pero sobretodo soy eso que siento. Y soy tan propensa a fracasar, como meritoria de lo contrario.

Tan sólo diré que en este último año me he descubierto nueva, sorprendida, dispuesta, entregada y llena de emociones y miedos como cualquiera. Y sí, este estado cambiante me tiene absorta, tibia y prudente ante las letras, como esperando el colorido torbellino de las nuevas yo por venir.

lunes, 31 de octubre de 2011

Como puede deducirse de esta imagen, el corazón y el cerebro no tienen una opinión unificada, ni reciben muchas veces una actitud balanceada por parte de quien los porta. No sé cómo decirlo, viene al caso con estos tiempos en los que cunde una incertidumbre no hablada, los miedos coquetean con las ganas y se generan de manera espontánea respuestas que me recuerdan cada que encuentran la “solución” que por más que me esfuerce estoy enamorada.

viernes, 26 de agosto de 2011

Mirada

Esos ojos con los que ve al que quiere, reflejan una mirada aún asombrada, como de quien quiere vivir demasiado, pero ignora del destino, su proceder y desenlace; de quien no capta las vueltas de la vida y muy poco puede hacer para entenderlas, porque posiblemente no le corresponda. A veces la percibo sorprendida, muchas ilusionada y siempre enamorada. Mirada que se ha hecho el hábito de mezclar con palabras, que expresan verdades, al cuerpo que dice lo restante.


La chica no se aferra al que ve, sabe que es un ser autónomo, que es un cuerpo cálido que muestra ternura, pasión y entrega únicamente al amor, un cuerpo que pertenece tan sólo a la que decide querer tan determinadamente; un cuerpo y mente que se han dedicado a conocerle.

lunes, 4 de julio de 2011

¿Encontraría a la Maga? La rue de Seine, Quai de Conti, el Pont des Arts, Tokio, San Francisco, la ciudad de México, Buenos Aires, Praga, Lisboa, Río de Janeiro, Sevilla, Bruselas, Bergen, Bucarest, Teherán, Juchitán, Oslo, seguramente a estas horas aquí –y en las horas futuras de allá–, son lugares, entre muchos otros, andados, recorridos, atravesados por más de unas tres mil post-Magas al día. De diversas nacionalidades y razas. Altas. Bajas. Delgadas. Gordas. Jóvenes. Viejas. Profesionistas. Estudiantes. Artistas. Vendedoras. Taxistas. Intelectuales. Académicas. Madres. Lesbianas. Maestras. Religiosas. Prostitutas. Nanas. Locas. Amantes. Policías. Solteras. Nerviosas. Felices. Enojadas. Melancólicas. Exigentes. Atormentadas. Cínicas. Irreverentes. Serias. Y en cada mujer parecida o no tan parecida a cualquiera de éstas no se agolpa un silencio. Se desata una Voz. Cada vez menos contenida. Que no se derrumba como un paraguas mojado que se cierra. Las post-Magas no callan. Y tampoco están como ausentes.

Las post-Magas construyen su vida sabiendo que encuentran. Directamente. Sin titubeos. ¿De qué manera Horacio Oliveira encontraría a la Maga hoy, en el tercer mes del año dos mil cuatro? ¿Saliendo de un trabajo para entrar a otro? ¿Manejando un auto a toda velocidad? ¿Piloteando un vuelo de Air France hacia Sidney? ¿Dando una conferencia en una sala de arte? ¿En un museo? ¿En medio de una campaña política? ¿Dando cátedra en la Universidad? ¿Operando un cerebro en la sala más higiénica de cualquier hospital en Berlín? ¿Firmando un cheque millonario? ¿Clonando seres humanos en un laboratorio inglés?

Las post-Magas poco a poco eliminan la tragedia de las mujeres inteligentes y sensibles que tienen que vivir una vida sin sentido o alimentada de censuras y autorizaciones. De órdenes. De sistemas dominantes donde la trasgresión de los mismos se cobra cara. Las post-Magas construyen la vida a partir de las decisiones –responsables– en primer lugar para consigo mismas. De acuerdo a sus particulares elecciones y deseos. Sin influencias corrosivas de ninguna especie. Sin esperar a que alguien les autorice la entrada. O la salida. Sin esperar a que alguien les proporcione el coraje y la habilidad para escapar de destinos dependientes, mezquinos y estrechos. A la sombra de.

Hoy por hoy existen las post-Magas que no sólo se han preocupado por preparase intelectual y políticamente. Han sido capaces, a pesar de la adversidad del entorno, de obtener lugares antes privilegiados exclusivamente para los integrantes masculinos del sistema. Y eso no significa que Rocamadour tenga que morir. Las post-Magas son guerreras. Y no se avergüenzan de ello. Lo asumen, lo sustentan con trabajo y con actitudes congruentes con la vida que han decidido hacer y tener. Las post-Magas no se dejan manipular. Las post-Magas se respetan así mismas primero porque saben que es la única manera –de sentido y forma, coherente y consciente– con la cual se puede sobrevivir.

La magia de las post-Magas radica fundamentalmente en su capacidad de pisar tierra. Radica en la curiosa metafísica que corresponde a su intuición racional consciente. Radica en tener el poder de Ser y Estar con libertad. Radica en hacer uso de ese particular y exclusivo poder. La magia de las post-Magas radica en el constante estar abriendo preguntas e interrogantes. Cuestionar. Responder. Contemplar. Proponer. Reflexionar. Combatir. Desestereotipar.

Amaranta Caballero.

lunes, 2 de mayo de 2011

I have faith in technology!

Cómo se entiende el día Mundial de la Libertad de Prensa, en un país donde la violencia hacia los periodistas en su mayoría proviene de la lucha contra el crimen organizado, cada día son más notorios los intereses político-corporativos-mediaticos; y los secuestros, desapariciones y asesinatos de comunicadores proliferan bajo una sombra de impunidad instucionalizada, en la que parece imposible encontrar responsables.


Quisiera dormir casada con la idea de un México donde las garantías no se rebajan sólo a letras que se prostituyen en beneficio de unos pocos y esperanzada a que valorado el trabajo, los pauperrimos sueldos no serán más el pretexto de los que justifican la autocensura. Despertar, tomar café, leer las verdades de una prensa que se festeja libre, plural e independiente, para ya sin el amargo sabor del miedo, posiblemente volver a aceptar abiertamente que deseo algún día estar en sus zapatos.

viernes, 15 de abril de 2011

jueves, 24 de marzo de 2011

Sobre el acuerdo de cobertura de violencia que firmaron los medios de comunicación.

Que se pretenda dimensionar adecuadamente la importancia que le dan los medios a la violencia que ocurre en México, se establezcan medidas de protección hacia los periodistas y se solidaricen ante las amenazas, es razonable, pero que 715 medios de comunicación se hayan comprometido de manera uniforme a tomar una postura de rechazo ante ésta, me parece poco profesional.


Entiendo que es un error convertirse en un vocero involuntario del crimen organizado, pero tampoco quieran convertir a los periodistas en los nuevos luchadores por la paz. La sociedad es lo suficientemente capaz de establecer un juicio -en base a datos y hechos- de lo que acontece en el país.

lunes, 21 de febrero de 2011

Pensé en mí de niña. Pensé en la vida de mi papá, en las buenas intenciones de mi mamá y en sus respectivos errores. Me sentí preocupada, hermética, amada. Luego me sentí adulta. Mi cuerpo se disolvió en recuerdos y se transformó en tristeza. Pareciera que todo se mezcla. Quizás se debe a los cambios, quizás no. Y en mi espacio, con los ojos bien puestos en ella que da sin límites y mi corazón en él, suspiro. Y pienso en lo corto que es el tiempo. Reflexiono y acepto que voy cambiando mis maneras de querer estar y ser.

miércoles, 2 de febrero de 2011

De las cosas de la vida, de las que más disfruto, es de mí soledad voluntaria, de la oportunidad de ser yo, sola en mi casa, sin inseguridades, límites, ni tabúes; del cerrar la puerta y poder ignorar lo que no me interesará saber nunca. Hay días que no hay una forma mejor de estar o peor de vivir cuando no es cuestión de opción. Porque sí, ese momento en el que se antoja el silencio, pareciera no ser posible de no saber que el afuera espera. De que existen seres libres que hacen del socializar también un disfrutar cuando se prestan para compartir risas, metas y sueños.

martes, 1 de febrero de 2011

viernes, 28 de enero de 2011

I will never be the woman with the perfect hair, who can wear white and not spill on it.

miércoles, 26 de enero de 2011

Estoy segura de que a alguno de mis padres les fallo el conteo hormonal, no sé si fue una ecuación mal hecha o una suma de más la que repercutió en mis emociones. Da igual como haya sido. Desde la pubertad he tenido que cuidar -como quien vigila a un niño pequeño- a mis susceptibilidades para que las taradas no se acrecienten con los obstáculos del día a día, o peor aún, discutan con las ajenas.

lunes, 24 de enero de 2011

Me gustaría tener la liviandad para detallar coma tras coma, lo que me provoca esta sonrisa que se muestra sin pausa, pero no puedo. De repente -y espero temporalmente- se me han anudado las imprudencias, las palabras y los dedos. Simplemente encuentro difícil explayarme. Y es que a decir verdad, a veces me siento algo vigilada y un tanto de juzgada. Y no es que realmente importe cuando las circunstancias me han hecho una mejor persona; una menos egoísta y mucho más entregada, pero sí limita cuando sé pocos se detienen a ver desde esta ventana, de donde a ratos y sin motivo -eso lo aseguro- las empatías me caen como vientos en la espalda.